La Unión Europea y México han oficializado un nuevo acuerdo comercial este viernes en Ciudad de México, renovando el pacto inicial de 1997. Este nuevo acuerdo busca reforzar las relaciones económicas y comerciales en un contexto mundial marcado por el proteccionismo y la incertidumbre, similar al reciente acuerdo comercial y de defensa UE-Australia.
Un Acuerdo Modernizado
El nuevo acuerdo surge en un momento en el que la Unión Europea y México consideran necesario actualizar sus relaciones comerciales para enfrentar un mundo cambiante. México, identificado por la UE como un socio natural, comparte con el bloque europeo valores como la defensa del derecho internacional y el comercio basado en normas. En la actualidad, la UE es el segundo mercado más importante para las exportaciones mexicanas, mientras que México ocupa el segundo lugar como socio comercial de la UE en América Latina, precedido solo por Brasil.
El convenio anterior, firmado en 1997 y operativo desde 2001, ha sido revisado para reflejar los cambios globales. Según una fuente comunitaria, el entorno mundial ha cambiado drásticamente, lo que ha motivado a modernizar el acuerdo con la firma de los mandatarios de ambos lados, incluyendo al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Reducción de Aranceles y Barreras Comerciales
El renovado acuerdo prevé una significativa reducción o eliminación de aranceles para productos europeos, especialmente agrícolas como pasta, chocolate, huevos, quesos azules, patatas y ciertos productos de cerdo. México también verá beneficios en productos como el café, algunas frutas, chocolates y sirope de agave, aunque en ciertos casos estas reducciones estarán sujetas a cuotas anuales.
Además, se han establecido medidas para proteger productos europeos emblemáticos, como el jamón de Parma, el vino Rioja o el queso Roquefort, ante posibles imitaciones en el mercado mexicano. En términos de barreras no arancelarias, el acuerdo busca beneficiar sectores como maquinaria, farmacéutico, equipamiento médico y automovilístico mediante la armonización de normas.
Expansión de Servicios y Acceso a Contratos Públicos
Una de las novedades del acuerdo es la apertura de mercados de servicios que incluye sectores como financieros, telecomunicaciones y transporte. El tratado garantiza igual acceso para proveedores mexicanos y europeos en sus respectivos mercados.
El acuerdo también compromete a México a permitir un mayor acceso de empresas europeas a contratos públicos, incluyendo alianzas público-privadas y concursos en 14 estados mexicanos. Estas empresas podrán competir en igualdad de condiciones con las locales, asegurando un proceso transparente y predecible.
Protección de Propiedad Intelectual e Inversiones
El nuevo acuerdo fortalece la colaboración reguladora y la protección de los derechos de propiedad intelectual, que abarcan derechos de autor, marcas y protección de diseños industriales por hasta 25 años.
En cuanto a inversiones, el acuerdo busca facilitar la inversión mutua, apoyando el establecimiento de empresas europeas y mexicanas en ambos territorios. Un aspecto clave es la protección de estas inversiones para incrementar la confianza y mejorar las condiciones comerciales.
Pasos Hacia la Ratificación
Tras la firma en Ciudad de México, el acuerdo deberá ser ratificado. La parte política del acuerdo exige el consentimiento no solo del Consejo de la UE y la Eurocámara, sino también de los parlamentos nacionales debido a su naturaleza mixta.
Por otro lado, la parte comercial del acuerdo, siendo competencia exclusiva de la Unión, solo requiere la aprobación del Consejo y el consentimiento de la Eurocámara. Similar al acuerdo con Mercosur, podría aplicarse provisoriamente una vez que México lo ratifique.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!