El Monumento a la Batalla del Ebro, erigido en Tortosa hace casi 60 años, continúa siendo un tema de debate pendiente de resolución judicial. Inaugurado por el dictador Francisco Franco, esta estructura de más de 30 metros de altura conmemora la victoria del bando franquista en una de las batallas más significativas de la Guerra Civil española. Su presencia sigue siendo tema de controversia, especialmente tras la consulta popular de 2016, donde el 68% de los votantes optaron por mantenerlo.
A pesar de lo determinado por la Ley de Memoria Democrática, el Tribunal Supremo tiene la última palabra sobre su potencial retirada. En 2020, el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya rechazó la descatalogación del monumento propuesta por el Ayuntamiento de Tortosa, lo que llevó a un extenso proceso judicial con la participación del grupo Despierta España. Hasta el momento, se mantiene la espera de un fallo definitivo por parte del Tribunal Supremo.
Postura del Ayuntamiento de Tortosa
La alcaldesa de Tortosa, Mar Lleixà, ha manifestado su deseo de que el monumento se retire durante su mandato, pero resalta que la decisión final recae en el Tribunal Supremo. Lleixà, la primera alcaldesa de ERC en Tortosa desde 1939, enfatiza que la presión debe dirigirse hacia la Generalitat de Catalunya para que esté preparada una vez se emita la sentencia judicial. Asimismo, descarta la realización de un segundo referéndum sobre el tema, citando la claridad de la Ley de Memoria Democrática.
“No, de ninguna manera, no habrá un segundo referéndum”, afirma Lleixà. “Lo que hay que discutir es qué hacer después de retirarlo: si reinterpretarlo y cuál sería el mejor lugar”.
Cronología del Monumento
El Monumento a la Batalla del Ebro fue inaugurado en 1966 para conmemorar la batalla homónima, la más prolongada de la Guerra Civil española. Originalmente, el monumento incluía inscripciones en honor a los soldados franquistas caídos, aunque estos elementos fueron eliminados en los años 80 y 2008. La consulta popular de 2016, aunque no vinculante, mostró una preferencia por mantener la estructura en su lugar.
En 2021, la Generalitat de Catalunya había programado su retirada para el 18 de julio, coincidiendo con el aniversario del inicio de la Guerra Civil, pero la operación fue detenida por el Tribunal Contencioso Administrativo de Tarragona. Esta decisión responde a la solicitud del Col·lectiu per a la Reinterpretació del Monument a la Batalla de l’Ebre (COREMBE), que aboga por reinterpretar la estatua en lugar de destruirla.
Iniciativas de Memoria Histórica
Simultáneamente, el Ayuntamiento de Tortosa está desarrollando un espacio dedicado a la memoria histórica para recordar los eventos de la Guerra Civil y el franquismo. Este esfuerzo busca rendir justicia y reconocimiento a las víctimas y sensibilizar a las nuevas generaciones sobre el impacto de esta época. Tortosa se ha unido al Consorci Memorial dels Espais de la Batalla de l’Ebre (COMEBE), un conjunto de municipios y asociaciones que gestionan sitios históricos relacionados con este conflicto.
Marta Brú, directora del COMEBE, destaca la importancia de integrar más municipios en el consorcio para fortalecer la memoria democrática. “Ahora es más necesario que nunca explicar hechos como la Batalla del Ebro y difundir la cultura de la paz”, asegura Brú.
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