La farmacéutica catalana Reig Jofre ha cerrado oficialmente el año 2025, un periodo que el consejero delegado de la empresa, Ignasi Biosca, describió como un “paréntesis”, al ser el primer año en una década sin crecimiento en ventas ni resultados. Según los datos del primer trimestre de 2026, la situación no ha mejorado significativamente, con una facturación de 86 millones de euros, un 2% menos, y un beneficio de 3 millones de euros, lo que representa una caída del 17%. A pesar de este inicio desfavorable, el consejo de administración ha comenzado a implementar estrategias para retomar el crecimiento a través de adquisiciones.
Nuevas medidas financieras
En la reciente Junta General de Accionistas, se aprobaron las cuentas del año anterior y se nombró a Gloria Folch como consejera independiente. Además, se acordó un dividendo flexible de hasta 2 millones de euros, que puede ser canjeado por efectivo o acciones. El consejo de administración fue facultado para emitir deuda, aumentar el capital social y crear acciones de Clase B. “El consejo está convencido de que es el momento adecuado para dar otro salto”, declaró Biosca. Aclaró que, aunque no tienen una operación corporativa avanzada, buscan dotar a Reig Jofre de herramientas financieras para acceder a capital cuando surjan oportunidades estratégicas.
Estrategia de diversificación
Actualmente, el 40% de la compañía está disponible para inversores en bolsa, pero solo existe un tipo de acciones. La estrategia es dividirlas en clases A y B, donde las acciones de clase B no otorguen derechos de voto. Con el apoyo de los accionistas, la compañía puede implementar esta medida cuando sea necesario. Según Biosca, la empresa busca adquirir compañías que les permitan crecer en mercados donde su presencia es discreta, como Italia o Alemania, o en mercados estratégicos como Francia y Reino Unido. También está interesada en invertir en startups que podrían integrarse en su oferta, especialmente en los campos de biología, servicios a la industria medicofarmacéutica o tecnología.
Inversión en biotecnología
Reig Jofre, que ha sido tradicionalmente una farmacia basada en la química, ve en la biotecnología un futuro prometedor. La reciente adquisición de la mayoría de Leanbio, que está construyendo una planta de 4,000 metros cuadrados en Sant Quirze del Vallès, es una muestra de esta apuesta. Esta planta, que empleará a 100 personas, fabricará productos biológicos tanto para Reig Jofre como para terceros. Además, la empresa se está enfocando en las terapias celulares y génicas, lo que Biosca considera un ajuste estratégico ideal.
Desafíos en el sector de antibióticos
A pesar de esta estrategia, el negocio de los antibióticos representa un desafío, ya que ha sido responsable directo de la caída en ventas debido a paradas en las líneas de producción en Toledo para adaptaciones. “Debemos evaluar cómo garantizar el futuro de la planta”, reconoció Biosca, añadiendo que este sector necesita una fuente de ingresos adicional para financiarse.
Futuro y diversificación
Biosca destacó la importancia de diversificar riesgos, trabajando simultáneamente en servicios avanzados y productos propios, para equilibrar riesgos y maximizar el valor de los activos. Se mostró particularmente interesado en el crecimiento del negocio de servicios biotecnológicos, el cual actualmente representa el 20% de los ingresos, con la ambición de que alcance el 50%. “Visualizo una compañía más equilibrada en el futuro”, concluyó.
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