El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado repetidamente su intención de ordenar una retirada rápida de las fuerzas estadounidenses del conflicto con Irán. Mientras tanto, líderes iraníes que previamente acusaron a EE. UU. de simular un interés en negociar para ganar tiempo, han mostrado una posible disposición al diálogo. Israel, tradicionalmente un aliado importante en esta situación, también ha comenzado a señalar un potencial desescalamiento del conflicto.
Desmentidos y declaraciones contradictorias
Trump ha afirmado que Irán solicitó un alto el fuego, declaración que fue rápidamente desmentida por Teherán calificándola de “falsa e infundada”. El mandatario estadounidense ha expresado en redes sociales que el “presidente del nuevo régimen” iraní, descrito como menos radical y más inteligente, solicitó la tregua. Sin embargo, Trump condiciona esta consideración a que el estrecho de Ormuz esté despejado, reiterando su postura de mantener la ofensiva hasta lograrlo.
No se ha identificado claramente a qué figura iraní se refiere Trump como “presidente del nuevo régimen”. Una opción podría ser Mohamed Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, quien supuestamente lidera las conversaciones con Teherán sobre el fin del conflicto. Tras el fallecimiento del líder supremo Ali Jameneí, Irán designó a Mojtaba Jameneí como sucesor, aunque no ha sido reconocido por Washington.
Próximo discurso presidencial
Trump se dirigirá a la nación desde la Casa Blanca este miércoles a las 21:00 horas, hora local de Washington, para brindar una actualización sobre la situación con Irán. La intervención, que se espera dure unos 20 minutos, es vista como una comunicación crucial sobre el conflicto.
Durante los últimos días, el presidente ha mostrado frustración por la duración de la guerra, que estimó inicialmente como breve. Aunque ha insinuado que considera la operación completada y ha sugerido retirar el despliegue militar en el Golfo Pérsico, aún quedan temas pendientes como el estrecho de Ormuz y las reacciones de aliados como Israel.
Reacciones internacionales
Por su parte, Irán ha manifestado cierta apertura al diálogo. El presidente iraní, Masud Pezeshkián, afirmó que Teherán está dispuesto a terminar el conflicto si recibe garantías para evitar futuras agresiones. También el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha mencionado un posible acercamiento mientras mantiene públicamente el rechazo a negociar directamente con Estados Unidos.
En una declaración al medio Al Jazeera, Araghchi recordó que la administración de Trump retiró unilateralmente a EE. UU. del acuerdo nuclear en 2018. Aunque rechazó llamar a esto una negociación, reconoció un intercambio de mensajes con Steve Witkoff, enviado especial de Trump.
Acciones militares en curso
A pesar de las señales políticas, Irán ha intensificado su ofensiva lanzando una gran cantidad de misiles hacia Israel, coincidiendo con la celebración de la Pascua judía. Según informes preliminares, no se han producido víctimas. El gobierno israelí, aunque inicialmente interesado en la continuación del conflicto, también ha mostrado señales de desescalada. El ministro de Exteriores, Gideon Saar, proclamó que las fuerzas israelíes han eliminado la amenaza iraní, sugiriendo una posible salida del conflicto, aunque sin descartar futuros enfrentamientos.
Impacto en el mercado del petróleo
El discurso de Trump se desarrolla en un contexto de preocupación por el aumento del precio del petróleo. El presidente ha asegurado que el fin del conflicto podría traer una caída significativa en los precios del crudo. Durante una intervención en el Despacho Oval, afirmó que la retirada de EE. UU. de Irán podría realizarse en “dos o tres semanas”.
Trump ha enfatizado que no es necesario contar con la aprobación de Irán para retirar a las tropas estadounidenses, ni considera prioritario resolver la situación del estrecho de Ormuz, que previamente había sido uno de los objetivos de la guerra.
El conflicto se ha convertido en un desafío significativo para la administración de Trump, quien esperaba una resolución rápida. La situación continúa siendo una cuestión crítica en la política exterior de Estados Unidos.
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